Archivo de febrero 2009
Estivella. 22 de febrero de 2009
El rincón que nos ocupaba en esta excursión está situado dentro del término municipal de Estivella, en la vertiente noroeste de la sierra Calderona, en la Comarca del Campo de Morvedre. Allí desarrollamos nuestra actividad.
Saliendo de Estivella subimos por una senda en serpenteante itinerario que nos llevó hasta el Mirador del Garbi a unos 600 metros de altitud, pudimos contemplar un escenario especialmente bello del Litoral y de la Sierra. Admirando este emblemático y único lugar, donde también hay una hermosa zona recreativa nos pusimos a almorzar.
Después de reponer fuerzas pasamos por una masía con caballos para montar. Por uno de sus itinerarios bajamos a la conocida Ermita de Barraix, donde también hay una fuente en la que pudimos reponer el agua de nuestras cantimploras.
Terminada nuestra visita al entorno de Barraix continuamos por una pista que al poco dejamos para seguir la famosa senda de las Tancadas, donde el color rojo de su tierra de rodeno del triásico nos acompañó, en sus aproximadamente seis kilómetros de recorrido, llevándonos por profundas vaguadas y escondidos bosques hasta el castillo musulmán de Beselga, al que se subió por su lado noroeste disfrutando así de las panorámicas de la zona que ocupa. Habiendo proyectado allí nuestra segunda comida, procedimos con ella y con la visita a las cuatro plantas de la torre defensiva restaurada.
Después la comitiva bajó a la aldea de Beselga por un estrecho y escueto sendero, recorriendo así sus calles y casas hasta llegar a la pista que nos devolvía a nuestro punto de partida, y a la vez final, de esta interesante actividad por la zona de la Montaña Negra del término de Estivella.
Ver: Imágenes del día
Fuentes de Ayodar. 8 de febrero de 2009
Otra actividad más quedó vivida por los integrantes del Centro Excursionista que no se dejaron desalentar por el constante y frio viento que sopló durante toda aquella jornada entre las poblaciones de Fuentes de Ayodar y Torralba del Pinar. Orejeras, guantes y demás adminículos para el frio se hicieron ver y, más interesante aún, sentir sobre los cuerpos de sus agradecidos propietarios.
El primer contratiempo que se tuvo en Fuentes de Ayodar fue de carácter culinario, era intención de los organizadores, Cristina Beltrán y José Domínguez, reservar mesa para aquellos participantes que quisieran quedarse a comer, y el caso fue que se adelantó otro grupo de senderistas y copó todas las plazas del local… Sobrepuesto este trágico suceso, la fuente del Cañar vio cruzar frente a ella al grupo de senderistas en dirección a otra fuente vecina, la del siniestro, más conocida como la del Zurdo.
En este punto, marchando estirado el grupo, los cámaras multiplicaron sus disparos, pues el lecho del rio por el cual transitaban invitaba a ello; el punto orgásmico de esta orgía fotográfica, tuvo lugar al llegar a una poza natural de aguas cristalinas y supuestamente gélidas, nadie se atrevió con una comprobación empírica, conocida con el nombre de Pozo Negro. Remontando tan singular paraje, se descubrían otros no menos interesantes, de todos ellos queda buena constancia fotográfica.
Llegar a Torralba del pinar y buscar afanosamente dónde se podría comer fue todo una misma cosa, al menos para una pequeña comitiva que conocía bien el lugar; mientras tanto el resto del grupo se dispuso, salvaguardándose del viento lo mejor que pudo, prácticamente nada la mayoría, a dar cuenta del deseado almuerzo. Concluido el ventoso almuerzo y apalabrada una mesa para catorce comensales, la circular ruta proseguía de nuevo en dirección a Fuentes de Ayodar.
Lo bueno del fuerte viento en la montaña es que los ojos, si no se han cegado por alguna puñetera brizna, alcanzan a ver más lejos y con mayor claridad todo cuanto les rodea, supondrán bien los que no participaron, que lo visto, una vez más rozó la maravilla… Por senda hacia la Masía Macasta y más tarde transitando la zona de Porchovés, entre alacranes y aliagas, en carrera alocada de dos por salir en lo más alto de una foto, el regreso a Fuentes de Ayodar fue todo un hecho.
Un rugido generalizado de barrigas hambrientas, motivó el rugir de motores hacia la apalabrada mesa del bar Jesús en Torralba del Pinar, donde por un más que módico precio calmáronse los apetitos al tiempo que despertáronse conversaciones de toda índole, siendo la breve alocución a los cuerpos cavernosos, no teniendo que ver éstos con oquedades en montañas, la que polarizó por un momento toda la atención de la mesa… ¡y es que con un chorizo en la boca ciertas ocurrencias…!
Ver: Imágenes del día
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